La Generación Bancotel
CREO que formo parte de lo que yo llamo "La Generación Bancotel" : parejas más o menos incultas (clase media-caspa) que algunos fines de semana se van a un hotel con bonos de esos a echarse un polvo y todo ello revestido de una amoralidad que, como ha escrito Ramón G. en la página del gran Rodolfo, es propia de la gente paleta. Profundicemos: una mujer española joven quiere ser progre en la moral, pero también ultraconservadora en las formas tradicionales de la conformación de un hogar. Puede ser una guarra sexual, pero nunca será una guarra doméstica. Perderá su himen con cualquier manipalmi sin afeitar, pero no permitirá que un visitante mendrugo ponga el vaso sobre la mesa en vez de sobre el posavasos que ella ha entregado previamente y que vigila con ojos censores mientras asiente con fingida sonrisa a las peroratas del sujeto, que puedes ser tú mismo. Las novias de la Generación Bancotel bajan por la mañana en el ascensor a tragarse el buffet (horrible palabra, como croissant, nunca sabes cómo pronunciarla y mucho menos cómo escribirla), y sus rostros macilentos reflejan toda su suciedad, toda su vulgaridad, a la luz de un amanecer que las pone frente a frente con el sanchopanza que las ha bombeado toda la noche, inmersas en un mundo de cuñados, vacaciones en el pueblo, tardes en el Carrefour, esclavas de plata, mechas oxidadas y raíces ennegrecidas por la indolente marcha de los tiempos modernos. Los principios de la decencia son sustitudios por los de la eficiencia. Todo bien organizadito. Todo bien calculadito. Y en fin de año, cotillón. Todo muy práctico. Las mujeres españolas que pueblan Sanchiguarro son, en su mayoría, mujeres prácticas. Mujeres que saben valorar un cupón descuento y un bono para hotel. Mujeres de hoy. Mujeres de siempre.


Soy Pepo, amo del Perropaco, un esperanzado futuro vecino de Sanchinarro, novio de Verónica, (la Vero), y este es mi diario, con el que quiero rendir un homenaje a esas parejas que adquirimos un pisito en Sanchinarro y ahora podemos presumir de nuestra fantástica revalorización, las compras interminables de visillos, las amenas charlas sobre el Hipercor "al laíto de casa", etcétera. Aunque, claro, no todo es de color rosa...
PRIS, VUELVE, IGNORA LA MEDIOCRIDAD QUE NOS AFLIGE EN LA COLA DEL DÍA, NO TE SUICIDES CON UNA SOBREDOSIS DE TÁMPAX.
2 cosas que he oído a personas llegadas de más allá del atlántico y que me han llamado la atención: "En España se trabaja, pero se goossa" (Colonia Jardín, 2006) y "Padre no es el que engendra, sino el que cría" (Vallecas, 2006).
ENLACES DE LA SEMANA
AVISO PARA EL QUE BUSCA "GORDAS VELLUDAS" EN GOOGLE Y LLEGA A MI WEB NO SÉ POR QUÉ CASI TODOS LOS DÍAS: En esta página no hay ese tipo de mujeres. Tenemos a la Vero, que está a tu disposición, pero sólo es velluda en el florón. No nos importa que visites esta web, pero no queremos que te ilusiones la manola en balde.
I PENOSA VIDA



Sanchinarro en primavera y en sueños

