viernes

Nos la entregan

Según me confirma la Vero, la entrega del piso es inminente. Cosa de meses, acaso semanas. Esto cambiará nuestras vidas. Que sepáis que ahora más que nunca el Perropaco y yo compartimos un único destino, como esos árabes que se atan petardos: o entramos los dos o nos compramos una caravana y pasamos de la Vero. La Prisci me ha prometido presentarme a su primita, y ella ya sabe que yo me conformo con poco. Bueno, con poco en general, pero con mucho en particular. Yo me entiendo. Frase paleta, esta última. Vamos que nos vamos, en el lenguaje alicatador. Por cierto, sigue vacante el cargo de Responsable de Recogida de Caquitas del Perropaco, y la División de Caquitas Líquidas, ésta última con equipamiento de jeringuilla y palangana. Se valora la experiencia de palanganero. Creo que el aspirante en cuestión tiene puntos ganados.

Y ahora, me quedo con el gran Jackson Browne:



Looking out at the road rushing under my wheels
Looking back at the years gone by like so many summer fields
In sixty-five I was seventeen and running up one-o-one
I don't know where I'm running now, I'm just running on

Running on-running on empty
Running on-running blind
Running on-running into the sun
But I'm running behind


...

jueves

COMUNICADO OFICIAL DE LA PÄP

Queremos expresar que deetrminadas críticas vertidas contra este Blog, y que han afectado mucho al Perropaco, obedecen a la frustración de su autor por no lograr, a pesar de haber movido Roma con Santiago, ser nombrado Responsable de Recogida de Caquitas del Perropaco, cargo que como es sabido está vacante y tiene por misión seguir al Perropaco con una bolsita recolectando sus reliquias del mismo modo que Nerón hacía sellar con lacre sus lágrimas en minúsculos recipientes que habrían de dar testimonio duradero de su divinidad. La P.Ä.P. está dispuesta a reconsiderar estas legítimas aspiraciones, pero no se doblegará a presiones ni chantajes.


miércoles

Gracias

¡Ya estamos en el puesto 31 del ránking!

Pasión en la estepa

Ayer era un día para llevar los calzoncillos nuevos que me compró mi madre, esos tipo boxer pero con botones, que en ocasiones dejan asomarse al cuco. A las 7 de la tarde, la Vero me dijo: ¿Vamos a ver cómo va el piso? No lo dudé: aquello prometía, con tanto descampado, y la Vero con la vulva rabiosa por la ovulación. Todo salió fenomenal: la visita de rutina, una cervecita en la cafetería del Hipercor, desde donde se ve nuestra casa, muchas carantoñas... y nos vamos a dar una vuelta en el coche. La Vero puso unas canciones muy románticas de La Oreja de Van Gogh y empezamos a besarnos. De pronto dijo: ¿no llevamos en el maletero el edredón de la Paqui? Podíamos taparnos un poquito, y no se va a notar que lo hemos estrenado, lo volvemos a envolver y ya está. ¡Vale! Salgo algo encorvado por el acampanamiento y regreso con el edredón, tan contento. La Vero lo abre y dice: "Uy, sigue con el desgarrón. Pues hasta que no lo descambies, le das besitos a tu puta madre, subnormal", se compuso la ropa, se cruzó de brazos y concluyó: "Y ya me estás llevando a casa, ¡vamos!"

martes

El Peropaco ha entrado al puesto 69 de Nedstat

Ranking de Blogs

Otra cosa: tengo anotados los ciclos de la Vero desde hace años, y aunque registra algunas variaciones por factores exógenos, la Juani es bastante regular en sus visitas menstruales. Ello implica también determinados subciclos afectivos en los que se manifiesta más "receptiva" a mis requerimientos amorosos. Según mis notas, que he desarrollado en un programa bastante complejo, hoy es un día "crítico", es decir, que la Vero debería estar cachonda como la Burra Paca. Os mantendré informados.

Perropaco cree que Lady Di y Rod Stewart son la misma persona y yo también



Al Perropaco le gusta mucho ver vídeoclips, y el otro día salía el de "The first cut is the deepest" y empezó a ladrar y mirar de forma exactamente igual que cuando ve a Lady Di, que era su ídolo. El tipo arrmetía contra la tele y todo. Pues con Rod igual. Por eso empecé a pensar que eran la misma persona, cuestión que estoy investigando y mis primeros indicios apuntan a que sí. De ahí la reacción de Perropaco. O eso, o se me ha vuelto mariconsón y se quiere encalomar a londinense hijo de un tendero escocés, que fue deportado de España en 1963 por un delito de vagancia, y no es coña. ¿Vagaría entonces por la estepa sanchiguarra? En ello estoy.

lunes

La Lucha Digital está en marcha



Gracias al Gran Madog

Lo que más odia una mujer española

"¿Pa qué comprar bolsas de basura, si nos las regalan en el carrefour? Pepo, coge un taco, que estás atontaó". Una buena sanchiguarra JAMÁS comprará bolsas de basura, NI MUERTA. No importa que las basuras rebosen de jugos, no se puedan atar, se rasguen y sean tan estéticamente deplorables. Una sanchiguarra inventará mil razones para justificar su elección, hasta llegar incluso a decir que son peores las bolsas de basura que venden.

domingo

No, eso ya no

No estoy dispuesto a ir a descambiar el edredón al banco, sobre todo porque ya retiré el dinero. Cierto que tiene un desgarrón, pero por ahí ya no paso. Y la presión es mucha. Y va a más.

Este parece ser el blog del Tote (?)

Sin comentarios. No sé cuál es el objetivo. Démosle tiempo a expresarse.

Totecipote


Análisis del sentido profundo de este nuevo blog serán bien recibidos.

viernes

Dos noticias digitales

1. El Tote amenaza con un blogspot propio. ¿Contenido? Mejor no pensarlo.
2. Gran aportación de Rodolfo a la P.Ä.P. con la inclusión del Perropaco en el Bushcador

Mis miserias son mías

LA propensión de la Vero (común en las sanchiguarras del mundo) a hablar de cosas desagradables que le pasan a las personas, como colitis, quistes, gases, fracasos profesionales, chascos sentimentales, asistencia a musicales, hemorroides, olores corporales, caspa y grasa, incontinencia urinaria, dependencias seminarcóticas (pastillas para dormir) o bancarrotas ajenas (compras de pisos ruinosos, pérdidas de oportunidades inmobiliarias en Sanchiguarro), embarazos prematrimoniales, malos tratos domésticos..., etcétera, se combina dramáticamente con su oficio de esteticién, esa maldita palabra. Eso significa que si a mí me sale un quiste en una nalga, en una sola mañana medio centenar de doñapacas se enterarán de la cantidad de pus que salió de allí, madremía. Luego uno va al Día y todas las señoras le miran como si fuera un tarro de Ligeresa. El tema de las hemorroides es del el que más soltura y desenvoltura hablan las sanchiguarras. En este campo, les gustan las comparaciones cárnicas: "La Almorroide del Pepo es como un chuletón de Ávila" (En el idioma sanchiguarro Hemorroide + Almorrana = Almorroide). Mis escalopines son míos, no de las doñaspacas. Hasta el Perropaco se avergüenza cuando ella comenta que tiene una colitis que parece una cañería. Él también tiene su dignidad. Aunque lo de su colitis sea impresionante, la verdad.

miércoles

Por sus gustos las conoceréis

Literatura: Antonio Gala.
Radio: Radiolé.
Televisión: Mamma Mía. Madrid Directo. Ana Rosa.
Actriz preferida: Julia Roberts, reina de las sanchiguarras. Es increíble que haya logrado implantarse unos ojos negros de paleta periférica ibérica una norteamericana y que haya sido capaz de imitar ese gesto de cajera del Mercadona.

Estilo lingüístico: Hablan en tercra persona de sí mismas, como las folclóricas y las presas.
Lecturas: Lecturas, Qué me dices. Pronto. Tp.
Arte: Láminas impresionistas mal impresas.
Música: O.T. o Papichulo. Flamencos patatosos tipo: "mala mujer" o "noches de bohemia". Alejandro Sanz. La Oreja de Van Gogh (que canta algo de su "carita", cuando su cara es como una torta, tal y como ha señalado Ramón G.)
Ropa: Ajustada, grandes escotes, zapatos de plataforma o botas, abrigos con cuello peludo estilo Yeti.
Estética: Mechas, pelo oxigenado amarillo-letonio con raíces negras. Pelo rojo. Carmín burdeos con brillo húmedo. Pestañas rimeladas con saña. Maquillaje estilo Nuria Bermúdez. Muchos anillos. Esclavas de plata. Bragas tanga.
Flores preferidas: Geranios.
Comida preferida: Champiñón al ajillo.
Decoración preferida: Velas de brujas y estilizadas prostitutas desnudas con peinados tipo "Fame" apareándose o forcejeando con dragones.
Novios: Garruletes apuntados a una peña del estilo "Los Cipotones", manufacturantes, con melenilla rizada y bigotines, pulseras y anillos, botas camperas, cazadoras de piel de culo de puerco, camisas floreadas estilo chirigota gaditana, oyentes de Camela y Las Niñas. Alto consumo de palillos o mondadientes y bromas en las comidas con amigos sobre el número 69 o sobre los efectos de comer judías.

martes

Nos vamos a la playa de gorra


COMO otros años, este finde nos vamos todos (La Vero, sus padres, el Tote, el Perropaco, el Juaco -la Paqui no puede-, y yo) a Guardamar a ver unos pisos que no pensamos comprar. El concepto es el mismo que el del edredón del BBVA, pero más festivo. Nos llevan gratis, nos dan de comer gratis y nos traen gratis. Ellos hacen su trabajo, consistente en vendernos la moto inmobiliaria (yo ya tengo bastante con Sanchiguarro), y nosotros escuchamos un rato. Luego viene una chica muy simpática y nos acosa directamente durante media hora, pero es fácil salir al paso. Una cosa que me revienta es que la Vero siempre se quiere hacer la lista con estas chicas, y sin venir a cuento, les dice que tiene un pisazo en Sanchiguarro, y que estaba buscando hacer una inversión. Llegado este momento inversor, siempre ahueca la voz y se hace la finita. Después se pasa todo el camino criticando a la pobre chica en cuestión, que demasiado tiene con aguantar a tantos gorrones. Debo decir que nunca he visto a nadie comprar una casa, pero sí a muchos comiendo la paella como si se fuera a terminar el mundo. En una ocasión, un viejo se puso rojo y cuando vomitó, aquello parecía... no sé qué parecía. Pero era algo inhumano lo que aquel hombre se había tragado. El Perropaco se quedó alucinado mirando aquel récord mundial de ingestión de arroz. Ya podían venderle 17 bungalows si querían rentabilizar su alimentación. Lo más curioso es que una de estas vendedoras nos atendió dos veces la misma semana: una para vendernos unas casas en Torrevieja, y la segunda para vendernos una enciclopedia. Fue bochornoso, aunque ella fue gentil e hizo que no nos reconocía. Y eso que el Tote no paraba de decirme: "¡Es la del bungalú, es la del bungalú!". Cállate, por Dios.

domingo

Se casa la Paqui

Chi Cheñor, que diría el Sr. Barragán. Se casa la Paqui. La verdad es que ya era hora, a eso se le llama ir al límite. La Paqui tiene 37 años mal llevados, pues el agua oxigenada se ha infiltrado en su cráneo y ha debilitado su corteza cerebral, cuya actividad neuronal está severamente minorada. La Paqui ha salido con todo el sector del taller mecánico, con especial dedicación galvanizante. Su gran nariz mantiene una lucha sin tregua con sus nalgas, a ver cual crece más, y van empatadas. En cierta ocasión, salió con el Tote, pero aquello no cuajó. Ella se quejaba de la gran cantidad de regaliz negro, pipas, chicle de maracuyá y Risketos que formaban parte de un inocente beso. La pregunta tamponil "¿De qué está hecho un beso?" agurdaba una respuesta más poética y menos calorífica. El Juaco es buen chaval, sencillote, trabajador, afable. Estaba estudiando aún F.P. en Coslada, y ya trabajaba en el taller. Creo que ostenta el récord mundial de comer bocadillos de caballa con panceta y pimientos a la hora más temprana, y eso es un plus. Y hablando de pus, el tipo una vez se apostó a que se reventaba un grano blanco del entrecejo y llegaba hasta la pizarra. Ganó la apuesta. Se sentaba en tercera fila. Al final, la Paqui ha desistido de casarse con El Príncipe. Y el Juaco no tendrá sangre azul, pero sí un mono de tal color. El caso es que la Vero me ha mandado ir al banco a meter medio millón de pesetas para que nos regalen un edredón ñórdico de plumas. Esta es una operación que he hecho mil veces. Voy, meto una suma determinada de dinero, me dan el regalo, y saco otra vez el dinero. Los bancos cuentan con ello, debe de merecerles la pena. Y ya tenemos regalo para la Paqui y el Juaco. Eso sí: espero que no ponga BBVA en ningún sitio. "Pos eso que nos ahorramos: pal piso. Qué a gusto me he quedao", ha dicho la Vero. Aunque la Paqui esté tan envidiosa con la Vero por tener que irse a Fuenlabrada en vez de a Sanchiguarro, es su mejor amiga, y el Juaco es como de la familia. El Tote ya ha comprado un cochinillo para soltar en el salón de bodas de Carabanchel con enormes y fastuosas lámparas de araña. Espero que el Perropaco no quiera sodomizarlo como otras veces. No sé si podré soportar esta ceremonia costrosa. Y me toca de testigo. Y está pendiente la despedida de solteros. Ya me veo beodo y con un gran pene de goma paseando por Alcobendas poniendo petardos y eructando en manada con un delantal que diga (nótese el giro veroniano: "que diga"): "Juaco, métela hasta el sobaco".

viernes

3.000 abrazos

Ahora estamos a punto de celebrar las primeras 3.000 visitas, el Perropaco y yo os enviamos 3.000 abrazos y 3.000 lengüetazos a quienes habéis encontrado en esta página un ámbito de reflexión y habéis querido acompañarnos en nuestras calamitosas existencias. Gracias por vuestro apoyo, seguiremos luchando. No más Sanchiguarro sin el Perropaco.

Celebration, un Sanchinarro en Florida

PIENSO (de) que Sanchiguarro debería hermanarse con la ciudad Celebration, construida en Florida por la Disney, y donde ya viven 800 personas, de las 2.000 que están previstas, aunque inicialmente se pensó que vivirían 20.000, según la Revista de Occidente. Cierto que Sanchiguarro no tiene las vistas de Celebration (mejor: creo que el Perropaco se lanzaría al agua para taladrar alguna foquita), ni su nombre es tan poético, ni sus habitantes consumen los mismos productos, pero... ¿Acaso tienen ellos el hipercor al laíto de casa? No: como mucho se pueden topar por las mañanas con el señor que hace de Micky Mouse, que debe de ser algún actor fracasado y alcohólico de quien Carver sin duda haría un cuento magistral del estilo de "Vitaminas". En cuanto a los precios, os informo: "A broad mix for sale or lease includes apartments, townhouses, cottages, village and estate homes, prices starting at $195,000"



Alma de Plastiquero


COMO cada año, El Tote, su amigo el Juaco, la Vero y yo, nos iremos a Navacerrada a hacer el plastiquero. Debo decir que yo odio profunamente ser un plastiquero más del mundo, pero ya sabéis que mis opiniones no cuentan desde que la Vero decidió asumir mi actividad volitiva. Lo que me asombra del Tote es la resistencia de su rabadilla. El tío se lanza una y otra vez, alocadamente, sobre su plástico, montaña abajo, y jamás se rompe la rabadilla. Yo reconozco que me divierte lanzarme por la nieve con mi plástico, pero tengo mucho miedo a volver a romperme ese huesecillo tan doloroso. Un día dije: ¿Y si alquilamos un trineo? Después de ver la cara de la Vero, creo que nunca propondré irnos a Baqueira. Seguiremos siendo siempre plastiqueros de Valdesquí.

miércoles

¿Es de curso legal una pelusa negra?

Ayer me monté en el autobús y al depositar un parde monedas en la bandejita del conductor, deposité junto a ellas una pelusa negra de tamaño considerable que habitaba en mi bolsillo. Los dos nos quedamos mirándola un instante, antes de que yo reaccionara sonrojado y la retirara de allí. Lo peor es que una vez en mi mano, no sabía que hacer con ella, y me la volví a guardar. El conductor me observaba mientras me extendía el billete y yo me preguntaba ¿serán de curso legal las pelusas negras?

martes

Cuando el lujo es el menú del día (con cubiertos sucios)

Cierto. Una vez a la semana me doy el lujo de comerme el menú sólo o con algún compañero. Si voy solo tengo el problema de que la gente me mira. Si voy acompañado, el problema es que el compañero me habla. Y en cualquier caso, el problema es que no me cambian los cubiertos del primer al segundo plato. La idea es: "Eres pobre, jódete". Pero lo cierto es que comer solo es peor, porque en esta sociedad individualista, contradictoriamente, se penaliza que alguien haga cosas como comer solo. ¿Qué coño quieren que haga? Otra opción es comer en casa, pero uno tiende a abandonarse y acaba comiendo un foigrás peludo a cucharadas directamente de la lata. Por tanto: la hora de la comida se ha vuelto otra barrera en esta carrera de obstáculos que es mi vida. Menos mal que la mayoría de los días como en mi empresa, con otros pringados como yo, y al menos puedo presumir de mi nueva tartera. M.A.: por Dios, no le cuentes a tus compis cómo vivo, cómo almuerzo, cómo soy, y yo no les contaré lo que te hizo el koala cabrón.

Baño de color

Uno de los espectáculos más espantosos de la vida humana, además de la parte inferior de la lengua, es cuando una paleta quiere hacerse la fina. El otro día la mujer de Rafa Camino, una culona bastante burda, quería hacerse la finita poniendo voz dulce. El problema, y lo he analizado, son los gestos. Los ojos de una paleta se clavan en el interlocutor que se atreve a objetar algo, por mucho que ellas intenten refrenar su ímpetu arrabalero contestanto bajito con frases como "yo respeto tu postura anque no la comparto" o "tu libertad termina donde empieza la mía" o "no insulta quien quiere sino quien puede". Como bien apreció aquí el gran Rodolfo, el referente intelectual de las paletas que se quieren hacer las finas es Belén Esteban, lo que me lleva a pensar que las mujeres de los toreros son, por lo general, paletas que se quieren hacer las finas. Los ojos de una paleta están llenos de champiñón al ajillo, tortillas camperas y aceitunas sin hueso. Su boca es como un barreño que arroja por la ventana el agua sucia de la mala vida. Ayer la Vero me dijo: "Me voy al Espejos a hacerme un Baño de Color". Joder, qué delicado, "un baño de color". Así llaman ahora a achicharrarse el pelo. Si el Hipercor de Sanchiguarro tiene peluquería, va de culo. Para una buena Sanchiguarra el Spejos es como el Día: sagrado.

lunes

Homo Sanchiguarrus


El Homo Sanchiguarrus representa una secuela indómita y semi-nómada del hombre de Neanderthal. Muchos creyeron que el Homo Sapiens habría exterminado a este molesto reducto, pero el páramo constituyó un refugio seguro y fértil que permitió su reproducción. Proveniente de las estepas sureñas, este grupúsculo se fue haciendo fuerte en el manejo del mercado hipotecario, y pronto descubrió la revalorización, auténtico detonante de su progreso, como lo fueran antaño el fuego, la rueda o el descubrimiento de la penicilina. El Homo Sanchiguarrus se aparea al abrigo de su pisito soleado y sus crías rápidamente migran al Hipercor, donde practican la más alta costumbre de su estirpe: el consumo. Muchos de ellos se vuelven obesos, y otros pocos se pegan cacamonías en las muñecas. Todos ellos emplean la palabra "iruto". Sus madres son fáciles de identificar: el grosor de sus tobillos, equivalente al de sus rodillas, constituye un signo diferenciador suficiente. El elevado tono de su voz, la lectura apasionada de la revista "Qué me dices" y las mechas cobrizas nos confirmarán su pertencia al Homo Sanchiguarrus, que ha desarrollado su propio dialecto, en el que las frases no siempre se terminan al uso sujeto-verbo-predicado, en el que los verbos sufren alteraciones severas ("me he quedao el bolso en casa"), y cada palabra encuentra su énfasis en palmadas espasmódicas en los muslos propios. Palabras como "lujo" o "manjar" gustan mucho a las hembras, que muestran cierta preferencia por los productos alimenticios procedentes de países como Grecia o Turquía, reunidos magistralmente por los supermercados Día. Esta realidad ha llevado a muchos a afirmar que el Homo S. procede de la Península de Anatolia, aunque el análisis de su RH no parece confirmar esta teoría, formulada por un Antropólogo residente en Baracaldo y muy preocupado por cuestiones raciales y sanguíneas. Los machos tienen una vena en las sienes que se dilata y palpita si no frecuentan el Carrefour, donde suelen agolparse en la sección de complementos para el vehículo, normalmente adulterado en su fisionomía merced a alerones y otras adaptaciones rayanas en la ciencia ficción. Alguna de estas parejas puede asistir en cualquier momento al "Un, dos, tres" y otras muchas adquirirán grandes velas decorativas para sus hogares, gran parte de ellas esculpidas con motivos brujiles o mujeres desnudas de larga cabellera que forcejean con fornidos y salidos dragones propios de la portada más rastrera de un grupo heavy vasco de los años 80.

El refinamiento del Perropaco

Cierto es que el Perropaco en ocasiones se manifiesta como el chucho empujador que es, pero no es menos cierto, y por tanto es igual o más verdadero, que el Perropaco ha desarrollado una sofisticación que linda en lo humano. Y además, su evolución se ha saltado varias etapas de la Humanidad. Se podría esperar que un perro mutante primero debería ser como un hombre prehistórico, luego como un hombre de Sanchinarro, luego como un hombre medieval y finalmente como un hombre moderno. Pues no: El Perropaco ha pasado directamentye a adoptar usos un hombre postmoderno. Ayer mismamente se acercó a una bella y estilizada mujer que llevaba medias de rejilla y sofisticadas botas de piel, y lamió su tacón, al tiempo que componía un gesto de vicioso sadomasoquista que me dejó acojonado. Creo que esto de Sanchiguarro le está transtornando. Y mientras, el Tote sigue sin patentar su fórmula de la felicidad: Kikos + Cerveza + Fútbol + Eructos = Nirvana. ¿¡A qué esperas, hombre!?

sábado

Esclavas de plata, amor de hojalata

Si quieres detectar si una pareja de novios es palurda, basta con ver si llevan pulseras de plata de las que llaman "esclavas". En ese código genético de las paletas de Sanchiguarro de la que ya hablé en otra ocasión, aparece también un protocolo sagrado que conduce a las parejas a la joyería de Opañel correspondiente a comprar las respectivas esclavas con los nombres de esos seres amadores grabados con tipografías de publicidad charcutera. Lo peor suelen ser los nombres de los sujetos, pero ese es un problema previo, un fallo de origen, un error de inicio. Los eslabones retorcidos y de gran grosor se deslizan bajo los anoraks y nos muestran sus destellos desafiantes, destellos que atesoran tantas y tantas vivencias de discoteca industrial, tantas y tantas esencias de reservado en el infierno del garrafón. Sus letreros nos escupen tanto horror y tanta brutalidad, que nuestras muñecas quieren estallar bajo el tumultuoso pulso de la desolación. Y el protocolo del amor de cloaca se hace estrépito, o sea, el pito se hace estrecho. Una vez la Vero le compró al Perropaco un collar que era como una enorme esclava, son su nombre y todo. Él me miraba desolado, y una lágrima brotó de su inmensa tragedia vital. Esa lágrima, queridos amigos, se unió a otra aún más amarga. No en vano, bajo mi anorak, para mi vergüenza, con cierta roña incrustada, mi esclava pronuncia mi nombre como un insulto. Un insulto que cae sobre la Humanidad doliente. Que corroe nuestra Dignidad humana. Que devora nuestros anhelos hipotecados. Que esclaviza nuestras almas, aunque sean almas de comercial con tartera.

jueves

El Gayolo


Él. Onmipresente. Persistente. Insistente. Repelente. Es El Gayolo. ¿Quién es El Gayolo? Sólo escribir su nombre me produce sudores fríos. El Gayolo es un sujeto de aproximadamente 35 años, aunque su edad mental es aproximadamente 35 segundos. Si tuviera que inscribirle en una especie humana de Horderio, dudaría entre un Grandullón, un Cerillito y un Manipalmi. Realmente tiene un poco de cada uno. Sobre todo, es un tarado. No es alto ni bajo (medirá 1,70 como mucho, aunque al ser paticorto, su torso se presenta desproporcionado, titánico, brutal), pero la práctica totalidad de su vida ha transcurrido en un gimnasio. Yo siempre he creído que cuando los niños como él se iban a un internado, a él le abandonaron en un gimnasio de Fuenlabrada, y las pesas sustituyeron a los libros. En efecto, su anchura es enorme y contrasta con su pequeña cabeza, más pequeña aún al llevar rapado el pelo. Siempre lleva unas gafas oscuras de bacaladero, y un pendiente de aro en la oreja. Sus manos están pobladas de anillos, siendo el del dragón con ojos de rubí el más llamativo. Sus pies no han sido vistos nunca, aunque sí sus Yumas con rayas naranjas que deben de fabricar en un anticuario sóla y experesamente para él. Viste chándal y camiseta ajustada Adidas de esas que llevan los delincuentes en las películas británicas de realismo social. Su voz es queda, hosca, algo ronca, con un dejjjjje pronunciado, y sus dientes presentan una película amarilla tipo rasca-y-gana. El Gayolo trabaja en el sector del encofrado. El Gayolo es el ex-novio de La Vero. Y me quiere matar. Mi Perropaco y yo vivimos desde hace muchos años aterrados ante la idea de que cualquier día seremos sorprendidos por su silueta paticorta de enanito saltarín avanzando desde la distancia hacia nosotros con fines homicidas. Dios quiera que no venga a vivir a Sanchiguarro. Es lo que nos faltaba.

miércoles

Pos me han dicho que tenemos de vecino al actor ese de la perilla, uno que baila




Una de las cosas divertidas de la demencia inmobiliaria es el repertorio de argumentos que emplean los vendedores para convencerte: "Pos aquí va a vivir mucha gente importante: el que sale presentando lo del Tiempo, una modelo que no sé cómo se llama pero que es mu famosa, y el actor ese de la perilla, sí hombre..., el que es hijo de la de la copla...". Y la vendedora en cuestión asiente mientras habla, reconfirmando sus palabras, satisfecha del nivel y haciéndose la enterada. Eso último se consigue ahuecando un poco la voz y apretando los labios luego. El caso es que a mi no me motiva vivir al lado de un mamaracho con perilla o de una presentadora analfabeta. Es más, me aterra. Pero a la Vero... ¡¡¡¡A la Vero eso la pone cachondísima!!!! Ya la tengo enganchada al teléfono presumiendo de vecindario. Y el Perropaco se me ha tragado la figurita del roscón y no la termina de soltar. El veterinario dice que ya la expulsará, aunque no sepamos por dónde. Le tenía que tocar a él, para un trozo duro que le di. Ahora tengo curiosidad por ver qué figura era. ¿Os imagináis que es una perrita con jersey rojo? Eso ya sería cachondeo del destino.

lunes

Mamarracho es el que dice mamarrachadas. Y, ¿qué es un pelón?

Mensaje original de una pareja que, a juzgar por su número de mensajes, vive por y para su pisito de Sanchiguarro:

"Una cosilla, el sábado estuvimos por allí y vimos cómo ha quedado finalmente todo. El edificio es precioso pero lo han estropeado con las salidas de aire del garage (imaginamos que son eso). Son de chapuza la rejilla que le han colocado !!! Se ve todo lo que hay e incluso la gente puede arrojar basuras por ahí, por no decir lo feo que va a resultar cuando empiezen a salir telarañas negras como tizones debido a los humos .....y se ve todo !!! A nosotros nos parece que podían haber colocado otro tipo de cierre un pelón más discreto. En general cuando paseas por Sanchinarro, el resto de fincas que en principio eran peores están resultando tener unos bajos mejores y la nuestra que es mejor se han cargado la estética tan bonita que llevaba. (...) Saludos, JLyC"

Una cosilla: ¡puag!

domingo

Terremoto en Sanchiguarro

Como todos los fines de semana, hemos ido la Vero, su madre, el Perropaco y yo a visitar las obras de Sanchiguarro para ver cómo han evolucionado. La cara de satisfacción de mi Vero es digna de ver. Pero hoy he temido por la seguridad del Poblado, porque se han producido dos hechos que, simultáneamente, han ocasionado unos agudos temblores en la escala Ritcher:

1. El Perropaco ha confundido la bota larga que usa mi Vero con una perrita en celo, debe de ser por el olor del betún, y ha empezado a castigarla como si fuera su última vez.

2. Al mismo tiempo, la madre de la Vero se ha introducido un dedo en el oído y ha empezado a sacudirlo con tal vehemencia que parecía una Black & Decker descontrolada.

Yo he sentido el temblor bajo mis pies. Me he acordado de aquello que leí una vez y que nunca pude cotejar: que Sanchiguarro se había construido sobre una gran plataforma bajo la cual había un enorme lago subterráneo, y que cuando todos los habitantes hubieran llegado, probablemente se hundiría. No dejaría de tener gracia, después de todo. Por lo pronto, y aunque sea tirar piedras sobre mi propio tejado, puedo decir que he fantaseado con esa idea al sentir ese terremoto casual. En Ciudad de México también ocurre eso, ya que según la fundación mítica de la gran nación hermana que en estos momentos comanda Rodolfo en lo referente a la P.Ä.P, un águila se posó en medio de un gran lago y allí fue donde los nativos de ¿Tenochticlán? levantaron aquella civilización ejemplar, hoy poblada de hoteles con numerosos animales de toalla en sus habitaciones.

sábado

Plataforma de Apoyo al Perropaco (P.Ä.P)

Se acaba de constituir la P.Ä.P y han sido designados sus primeros cargos directivos:

Presidente de Honor: Perropaco,
Presidente Ejecutivo: Pepo,
Vicepresidente para Extremadura: Madogdidit,
Vicepresidente para la Comunidad Valenciana: Kike,
Vicepresidente para Cataluña: Dani,
Vicepresidente para la Comunidad de Madrid: Braulio
Vicepresidente para Las Tablas: Bandancha,
Vicepresidente para África: Wamboliña
Vicepresidente para América (Norte): Giulianni
Vicepresidente para Europa: Balthassor
Vicepresidentes para Asia: Horderio, /JL37
Vicepresidentes para Oceanía: Mancunian/Yomismo
Vicepresidente para América (Centro y Sur): Rodolfo,
Directora Musical: Priscila,
Asesor Artístico: Asesino de Animales de Toalla,
Directora de Remedios Caseros: Nuckita
Director de Análisis Lingüístico Endequé: Rasteret
Director de Expansión Digital: Goliardo
Representante del Perropaco: Viguesilla
Directora de Días Soleados: Mir
Asesora Literaria: Teresa
Asesor de Soledades, Galerías y Otros Poemas: Pablo
Responsable de Recogida de Caquitas de Perropaco: Vacante.
Responsable de Nuevas Formas de Expresión: Lalo


Hay mucho trabajo por delante. Espero las primeras acciones pacíficas y cívicas pero reivindicativas e imaginativas. Las divisiones Valenciana y Extremeña deberían tomar la iniciativa.

viernes

CAMPAÑA DE APOYO AL PERROPACO




Como todos sabéis, la Vero amenaza con no admitir al perropaco en la casa una vez nos la entreguen. Yo, que he visto a mi mejor amigo envejecer ilusionado con instalarse allí con nosotros, él, que soñaba con esa jubilación dorada y algo verde, con todas aquellas ratitas golosonas correteando por el páramo de Sanchiguarro, yo, repito, yo, no puedo permitir que esto ocurra. Hasta aquí hemos llegado. Quiero recoger firmas y testimonios de apoyo al perropaco para evitar esta injusticia. Si hoy abandonamos a nuestro perro, no podremos quejarnos de que nuestros hijos nos lleven a una residencia cuando seamos viejos. Por favor, apoyad esta causa, que lo es de la dignidad sin miedo, que lo es de la libertad sin fisuras. Quienes preferimos la libertad con peligro a la esclavitud con sosiego (malo periculosam libertaten quam quietum servitium), debemos alzar la voz en defensa de los sin voz, para que no se conviertan en los sin techo y luego en los Diasin. FIRMAD, Paco os lo agradece.

jueves

Los langostinos no sonríen porque están congelados

La Vero me obliga a hacer cosas que contrarían mi naturaleza, y que accedo a realizar porque es tan mandona que si no es peor. Veamos algunas de ellas:

1. Llevar a su primito Jacobo a todo tipo de sitios diciendo que tiene 6 años para no pagar la entrada de turno. El chaval gasta un mostacho pelusón importante, y está más pajeado que mi perro Paco, y allí estoy yo: "Hola, el pedazo de birgardo este que le está mirando a usted las tetas, señorita, es un niño de 5 años, así que deme sólo dos entradas de adultos". Joder tío, pajéate, pero no le mires las tetas a la de la taquilla, que sospecha de tu adolescencia morcillona y empanizante.

2. Ir a "descambiar" cosas (como ella dice) a tiendas de barrio donde nunca quieren devolverme el dinero. A veces me dan un vale para comprar en la misma tienda, pero eso no le sirve a la Vero, por lo que al principio tiraba el vale y le daba yo mi dinero para que no me regañara. Ahora ya ni siquiera voy a la tienda: tiro el producto y pago su precio. Punto.

3. Llevarme la tarrina de barro de algunos postres en los restaurantes. Son esos postres que vienen congelados (chelado de coco con cáscara incluida, un limón relleno de helado..., etcétera). La Crema Catalana, el requesón con miel y la nata con nueces traen recipiente de barro. Yo nunca quiero llevármelos, pero me obliga.

4. Hacer "llama-cuelgas" a los móviles de mis amigos, para que me llamen ellos y no gaste yo. Realmente ya no logro mirarles a los ojos.

5. Ir a el Corte Inglés, comprarme un traje para Noche Vieja y la semana siguiente devolverlo aduciendo que me sienta mal. Esto es terrible. Los dependientes no discuten, pero me miran a la cara pensando: "Capullo, sabemos de qué vas, gorrón".

6. Ir en Nochevieja con sus primos, mi cuñado Tote y algunos otros seres alucinantes a discotecas industriales ubicadas en polígonos industriales del sur, donde me veo obligado a bailar hasta las 9 de la mañana, ebrio de garrafón, con los huevos estallando de verle el canalillo a mi Vero, y con el Tote colgado de la chepa potando cada dos por tres y haciendo sonar con estrépito una trompeta en mi oído.

7. Ir a la caseta de obra a intentar "sacarle más cosas" al constructor, apelando a agravios absurdos que exigen compensaciones impensables: "Como no me pueden poner los azulejos "Fantasía", pos póngame gratis la celosía del cuartito". Mire, no, eso no va así. Paso una vergüenza horrible.

8. Ir a restaurantes horteras que se supone que pertecen a o son frecuentados por famosos casposos: "Vamos a un garito que me ha dicho la Pili que es de Bardem, y a lo mejor lo vemos". O "vamos a un sitio que es de Jesús Vázquez".

9. Hacer fotografías de los banquetes navideños ("manjares"): fuentes de cigalas, platos de salmón, bandejas de canapés con caviar falso. Yo siempre pienso: "Los langostinos no sonríen, quizá porque son congelados". Creo que esa costumbre de retratarse con enormes comilonas es una reminiscencia de los tiempos de hambre, conjurada con semejante muestra de opulencia y prosperidad.

10. Dejar siempre abandonado a mi perro Paco, y sugerirme que lo lleve a sacrificar para que no estropee la casa: "Muerto el perro, se acabó la rabia", dice la tía. ¿Rabia? Rabia eres tú.

Se puede caer más bajo, pero no se puede decir más claro