sábado

El Perropaco está deprimido y yo soy el culpable

Me ha sorprendido vistando una página de Chenoa y su cara redondita le ha herido. No le culpo. El otro día me pilló bailando el tema ese de "no me mires el culo" y se quedó tocado. Lo de hoy le ha rematado. En sus ojos leo: "Chenoa es lo peor, Pepo", pero no hay reproche, sino dolor.

El Abono Transescote, Abonoteto o Abonoescote

En la Comunidad de Madrid, su capital Sanchiguarro, hay un abono transporte que sirve para viajar en el Metro, los autobuses y, próximamente, el tranvía. Esto no es original, existe en muchos sitios. Lo que me gusta del de Madrid es que dividen el mapa de la Comunidad, que es como un triángulo, en áreas concéntricas, siendo la más pequeña la que se corresponde con la capìtal, y la más amplia la que engloba toda la Comunidad. Es lo mismo que pasa en Sevilla (en la imagen). Según compres uno u otro, puedes viajar a más sitios y pagar más, o usar sólo los medios de transportes de la ciudad de Madrid y pagar menos. Bien, pues yo mantengo que ese concepto está inspirado en otro que he comprobado a lo largo de mi (patética) vida: cuanto más te alejas del epicentro, más gordas tienen las tetas las chicas y más grandes son sus escotes. Si te apostas en la parada de los autobuses de línea procedentes de la periferia más brutal, desembarcan hordas de amas de cría con enormes globos que desbordan sus ropajes de batalla, hordas de hembras que apenas han estrenado su pubertad furibunda y que ya se presentan disfrazadas de voluptuosas gogós industriales que confunden el concepto "elegancia" con encajar un hilo de tanga en una raja del culo que no entiende ya nada. Hijas salvajes del polígono industrial, pupilas travestidas del Cosmopolitan, trazan su futuro de Sanchiguarras con chupetones de peones demacrados, en un mapamundi de calamidades estéticas y cataclismos lingüísticos inimaginables, un mapamundi de fronteras rojas impresas por bragas tanga sobre panzas blancas y nalgas velludas de paleta atroz. Al igual que el Triángulo de las Bermudas, Sanchiguarro ofrece un magnetismo secreto para estas warcraftacias pezonas, pero un destino de cuencas subterráneas atestadas de hombres-anfibios aguarda su inmersión (genial mutación de la palabra "inversión"), que pondrá fin a esta pesadilla oxigenada, dragoniana y brutal. El mapa siniestro del Abonoescote, nos reina desde su infalible perfección de capas cebolludas y premonitorias.

Comentario de Bosco que reproduzco por su interés:

Darwin en Sanchinarro

He estado pensando en la curiosa teoría del incremento
mamario inversamente proporcional a la cercanía del
centro urbano que propone Pepo y se me ha ocurrido una
explicación evolutiva basada en tres premisas.
1ª Premisa. Las tetas grandes no sirven para nada. No
suponen una mayor/mejor alimentación para hipotéticas
crías, aumentan la ?carga inútil? del cuerpo, rompen
el aerodinamismo, pueden provocar problemas de
espalda, etcétera. En resumen: desde el punto de vista
biológico, son un despilfarro de masa corporal, una
rémora más que una mejora.
2ª Premisa. A los varones les fascinan las tetas. No
digo ?les gustan?, porque no hay nada reflexivo en
ello, no les gustan como les puede gustar una película
o una canción, algo que se puede sopesar y juzgar con
un mínimo de alejamiento e imparcialidad. No, no: nos
hipnotizan. Cultos o incultos, buenos o malos, ricos y
pobres, listos y tontos, todos perdemos en alguna
medida el sentido ante un buen par de domingas. Es un
hecho científico comprobable. En resumen: las tetas
son una excelente herramienta evolutiva para
seleccionar los varones más aptos.
3ª Premisa. Las zonas A, B y C de Madrid equivalen,
grosso modo, a la distribución de tierras cultivables
en el ejemplo del economista David Ricardo, siendo A,
el centro, la más rica, B la siguiente y C, la
periferia, la más pobre. Resumen: caeteris paribus, la
cercanía al centro es directamente proporcional a la
riqueza y, por tanto, a las probabilidades de
supervivencia (sin hipotecas).
Argumento: las mujeres que nacen en A o acceden a la
zona por méritos propios no necesitan tetas grandes y,
al ser estas una rémora biológica, tienden a no
tenerlas. Por el contrario, las ?periféricas?
necesitan un arma adicional para competir con las
?centrales? en la lucha por un trozo de buena tierra,
y este arma se lo proporcionan sus domingas, que
tienden por lo mismo a ser más abultadas.
Conclusión: las tetas periféricas tienden a ser más
grandes en un intento por dejar de ser periféricas.

viernes

La marca de la braga

"¿Me se nota la marca de la braga?" No Vero, no te se nota. Pero la marca de la periferia, esa la llevas grabada a fuego, bonita.

jueves

Un tranvía llamado Sanchirrabia

Andan furibundas las sanchiguarras con el tranvía que quieren construir en el páramo, y basta ver los foros de vecinos para constatar ese unánime malestar. Sin embargo, yo quiero romper una lanza (¡cras!) a favor del tranvía. En primer lugar, el tranvía comporta un caudal literario y cinematográfico que no aportan las resueltas pechugas de las sanchiguarras. Basta pensar en "Un tranvía llamado deseo" o "La pasión viaja en tranvía". Nadie se imagina una película que se llame "Una Paca llamada deseo" o "La Juani viaja en tranvía", ¿verdad? Pues eso. Por otra parte, la idea de imaginarme a todas esas funestas parejas rabiando por tener un tranvía en lugar de un metro, es de lo más estimulante. Quiero en este punto remitirme a mi anterior comentario sobre el Chiquitrén. Puedo asegurar que el Perropaco está muy contento porque le encanta viajar en el trenecito del zoo, y esto le va a fascinar. Quizá eche de menos la fauna, pero para eso están las paquis de la vida, tan seguras de sí mismas, tan despegadas de lo material, tan idealistas, tan previsoras, tan prácticas, tan majas.Qué queréis que os diga, sólo veo ventajas. Señoras: lean un poco más, viajen un poco más, la vida es mucho más que su dichosa inversión inmobiliaria, tengan más sentido del humor, bajen unos kilos, que están echando culo, y cállense.

Os dejo con un texto de Girondo extraído de "20 poemas para ser leídos el tranvía":

En la terraza de un café hay una familia gris. Pasan unos senos bizcos buscando una sonrisa sobre las mesas. El ruido de los automóviles destiñe las hojas de los árboles. En un quinto piso, alguien se crucifica al abrir de par en par una ventana.

Pienso en dónde guardaré los quioscos, los faroles, los transeúntes, que se me entran por las pupilas. Me siento tan lleno que tengo miedo de estallar... Necesitaría dejar algún lastre sobre la vereda...

Al llegar a una esquina, mi sombra se separa de mí, y de pronto, se arroja entre las ruedas de un tranvía.


Os dejo con la foto que me he hecho para rabiar a las sanchiguarras peponas: en ella me podéis ver a mí con sombrero, a Rodolfo con bigote a mi lado, y también con bigote los miembros de la P.Ä.P., y a las miembras no se las ve porque algo andan tramando las muy brujillas, armando bulla en las últimas filas, ¿o acaso alguna luce mostacho y gasta espadón bajo esa falda que todo lo alberga, tras esa sonrisa que todo lo esconde, en ese escote que todo lo muestra menos la luz que necesitamos para salir de este pozo que es la vida, que es la soledad, que es la turbación del no saber para qué vivimos semejante pesadilla de rodapiés y molduras, pavés e inculturas?

miércoles

¿No nos iban a entregar el piso ya mismo?

O eso me había dicho la Vero.

martes

Horacio el Petapisos

Las mujeres españoles se buscan un sanchopanza que les sirva de perchero, portador de bolsas, chófer, rol social de novio, futuro inseminador, probable sufragador, pagador de hipotecas, hinchador de cuentas-vivienda y acompañante del Carrefour. Una vez que tienen su sanchopanza, lo siguiente es el piso. Cuando lo tienen, se pasan meses y años atormentando a todos con visitas interminables en las que cualquier nimio detalle comporta un monólogo de al menos diez minutos. Estas mujerzuelas, porque no tengo otra palabra para describirlas, tienen un talón de aquiles: su insatisfacción. Muchas de ellas pudieron haber sido escritoras, heroínas, inventoras (a pesar de que Ramón G. sostiene que las mujeres no han inventado ni el tampón, y si viviéramos en un mundo en el que solo hubiera inventos hechos por mujeres, viviríamos en la prehistoria, yo no estoy de acuerdo, porque eso es machismo), pero se quedaron, decía, en paletas chabacanas, y por eso están insatisfechas: a nadie le puede satisfacer una compra, alo material, eso no llena una vida. Pero ellas intentan que lo haga. Como están insatisfechas, siempre una sombra de tristeza aparece en sus rostros regordetes cuando dicen: "Bueno, aquí queríamos tener un vestidor, pero no cabía” o “queremos quitar el gotelé, “¿verdad, cariño?” dentro de poco, porque nos gusta más la pintura lisa”. Siempre hay algo que las insatisface. Y aquí aparece la figura de Horacio el Petapisos, mi amigo y compañero de trabajo. Se trata de un señor de unos 40 años bajito, compacto, calvo, malhumorado, irónico y muy negativo. Como a mi me joden mucho estas petardas, siempre que puedo me llevo al Petapisos a visitar las casas que nos enseñan esas parejas funestas. El tipo siempre encuentra fallos, defectos, carencias, problemas irresolubles: "Qué pena que las habitaciones sean tan pequeñas”, “Qué lástima que no entre casi luz en el salón”, “Qué pena de vestidor que podíais haber hecho aquí si no fuera tan pequeño el pasillo”. Yo disfruto mucho. Me parto de risa. Las tipas se quedan muy jodidas.

domingo

El lago subterráneo de Sanchiguarro

A pesar de mi castigo materno, finalmente pude salir ayer un rato con la Vero y los futuros vecinos que se reúnen para valorar sus intereses comunes, poner en común sus ilusiones y sus inquietudes, y vanagloriarse de su acierto inversor. Lamentablemente, volví a sentirme como esos seres abducidos por las bayas gigantes, y mi mente se puso en blanco. Sin embargo, un tipo con gafas y un principio de alopecia que tenía una novia que compartía varios genes con la albóndiga, volvió a hablar de algo que ya había oído otra vez: Al parecer, bajo Sanchiguarro hay una balsa de agua gigante, un lago subterráneo, que se mantiene en secreto para no perjudicar los intereses milmillonarios de las grandes constructoras. Al parecer, hubo un geólogo que alertó sobre el riesgo de construir allí las casas, y se produjo una auténtica persecución que culminó en su desaparición. Así de crudo. Parece ser que una revista iba a sacar un reportaje sobre esto y de pronto ya no iba a sacarlo. Hay otro dato: El Hipercor se puso en un lateral porque sabían que el centro de Sanchiguarro era "inestable". Yo no sé si esto será verdad, pero sé que mi futuro piso está en el centro mismo. Me veo sumergido entre cascotes y buceando junto a especies misteriosas de hombres-anfibios que viven bajo nuestros pies ansiosos de devorar a los pequeños especuladores que soñamos con nuestro ansiado hogar. La regordeta esa, por cierto, es bastante mandona, y nos organiza la vida a todos, nos echa las cuentas de los cafés, nos organiza el calendario de reuniones y nos indica dónde comprar los mejores visillos. Pero, claro, ha dado con la Vero, que tiene bastantes reaños, y hay una lucha de poder en el seno del grupo.

sábado

¿Nalga?

Es bastante sorprendente que muchas personas llegan a este blog buscando palabras bastante extrañas: Aquí hay una muestra real:

1. flamencos 2
2. de 2
3. mancunian 2
4. en 2
5. desnudas 1
6. pau 1
7. la 1
8. tarados 1
9. chascos 1
10. nalga 1
11. quiste 1
12. pisos 1
13. san 1
14. camperas 1
15. abrigos 1
16. el 1
17. mujeres 1
18. invierno 1
19. electrodomesticos 1
20. 2004 1
21. chinarro

Invito a los visitantes a que formen una historia con al menos 10 palabras de esta lista y nos la cuenten. Al mejor le enviaré una tartera del Androide Prehistórico.

El Pampinoplas abusa de mí

Esta noche he tenido una pesadilla horrible: estaba en el cine y a mi lado se había sentado El Pampinoplas. Yo era pequeño, aunque llevaba mi rebeca gris y mi tartera de la Familia Potato llena de palomitas. El Pampinoplas me molestaba. A la salida mi madre me decía "Hijo mío, ¿te ha molestado ese señor?" Pero cuando miraba a mi madre, resultaba que era la chica bollera de "Los Cinco". Creo que estoy muy mal.

viernes

También para el Perropaco

Como el Peropaco se portó muy bien en el veterinario, le he comprado una pequeña hucha y de vez en cuando le echo una moneda. Ha resultado ser algo usurero, porque ahora no se separa de sus ahorros y todo el rato quiere que le eche más monedas.

Mis últimas adquisiciones

He comprado una piñata para Jacobito, ese primo de la Vero que es un pedazo de bigardo pero que intentan siempre camuflar como un niño para no pagar las entradas. Creo que lo más probable es que no necesite palo para romper la piñata, dada su agitada adolescencia rabicaliente.




También me he comprado una nueva tartera, esta vez de la Familia Potato. Puestos a no tener dignidad, al menos tener buen humor.



Finalmente, he comprado un reloj digital estilo barrio.

Ya que no voy a llegar a final de mes, me gasto el dinero a lo tonto. Dios proveerá.

Voy de mal en peor

Mi autoestima está bajo mínimos. El culpable –involuntario- de ello es el Tote.

-Ayer viendo un concurso televisivo con el Tote, que estaba sumido en su mutismo devorador de kikos, y dijeron: “Doctrina religiosa y filosófica que sostiene que las almas de los muertos transmigran a otros cuerpos cuyo grado de perfección varía según los merecimientos de la vida anterior: la escatología del hinduismo se basa en ella”. Y el Tote dijo: “¡Metempsicosis!” Yo pensé ¿Qué dice este mamarracho? Y de pronto, cuando el concursante falló, dijeron: “No, era metempsicosis”. Me quedé acojonado. Hay que tener en cuenta que el Tote es una especie de ser con el cerebro totalmente petado. Alucinante. Me quedé muy jodido y picado. Pero no logré acertar ningún término.

-El otro día, salimos el Tote y yo a tomar una copa. Imaginaos lo aburrido que debía de estar para cometer tal error. El caso es que allí había unas compañeras suyas del gimnasio bastante ordinarias, con el pelo achicharrado por el agua oxigenada y las mechas, pero bastante potentes. Vamos, que estaban bastante buenas. No me hicieron ni puto caso, pero el tote se acabó enrollando con una y me dijo: “Bueno, pos ya nos vemos mañana”. Me fui bastante tocado.

-Hoy me ha dicho la Vero que al Tote, que no ha estudiado ni el huevo, le han hecho capataz, que como todo el mundo sabe consiste en decir cada cierto tiempo: “Mueve esos palés echando leches”. La palabra palé es fundamental. Pues ahora el tiparraco zampakikos este gana más que yo. Tócate los huevos.

-Esta semana resulta que he tenido que llevar al Perropaco al veterinario porque se ha zampado un trozo de kéfir que había tirado la Vero, y se ha empachado. Le han tenido que hacer un lavado de estómago (el muy cabroncete estaba encantado con la lavativa metida en el culo) y me han quitado 35 euros que me hacían falta para terminar el mes.

-Finalmente, estaba en mi casa creyendo que no había nadie y me había subido al sillón en calzoncillos y estaba cantando la canción “Vive la vida loca” pero con la letra ligeramente alterada al estilo “Chupa mi polla loca”, y haciendo movimientos descontrolados y algo obscenos. En esas me doy la vuelta y allí estaba mi madre alucinada mirándome. Me han castigado sin salir el fin de semana. Joder, que no soy Ignatius Reilly.

miércoles

Parque Temático Sanchiguarro

He leído que van a poner una especie de trenecillo en los PAUS para intercomunicarlos. Debo decir que recientemente fui con la Vero a Aranjuez y montamos (no sin reticencias monetarias por su parte) en el Chiquitrén, que es un trenecillo como los que recorren el Zoo, el Parque de Atracciones u otros lugares pintorescos. Creo que quieren convertir Sanchiguarro en un parque temático, como el Guarradú, el Parque de la Guárrer, Perra Mítica o Neurodisney. Sin lugar a dudas, la atracción allí serán las parejas que vamos a ver la evolución de las obras de nuestras casas. Yo voy a proponer que el Perropaco sea la mascota del Parque Sanchiguarro, igual que el osito Napy lo era del Parque de Atracciones. Espero que no pierdan de vista la atracción “Hipercor al laíto de casa”, con las escaleras mecánicas y los empujones en rebajas. Agárrense fuerte.

domingo

La ilusión del Perropaco

Ayer fuimos la Vero y yo a comprar el revestimiento interior de los armarios empotrados. Se trata de las baldas, cajoneras, zapateros, percheros... que terminan constituyendo como una especie de habitación dentro del armario. Ha sido un momento muy triste, porque el Perropaco se ha quedado mirando y se creía que esa iba a ser su casita dentro del piso de Sanchiguarro, y todos esos apartados sus dependencias. Sus ojos brillaban de emoción. No sé cómo le voy a explicar que no. Aunque la patada que le ha dado la Vero para aprtarle ya constituye una pista importante.


viernes

Cambios en la Web de los Perropacos


¿Sueñan los Perropacoides con Perropacas eléctricas?

Do Perropacoids Dream of Electric Perropaquis? Indudablemente Philip K. Dick pudo inspirarse en el Perropaco para escribir la famosa novela que luego veríamos en el cine como Blade Runner. Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Perropacos embistiendo piernas de cajeras androides de Maxcoop. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.

Tyrell: (...) Tú fuiste formado lo más perfectamente posible.

Roy: Pero no para durar.

Tyrell: La luz que brilla con el doble de intensidad dura la mitad de tiempo. Y tú has brillado con muchísima intensidad, Roy. Mírate. Eres el hijo pródigo. Eres todo un premio.

Roy: He hecho cosas malas.

Tyrell: Y también cosas extraordinarias. Goza de tu tiempo.

Roy: No haré nada por lo que el dios de la biomecánica me impida la entrada en su cielo. Sólo pido que el Perropaco deje en paz mi pierna. Él también tiene fecha de caducidad.

[ Roy besa a Tyrell en la boca. Toma su cabeza entre sus manos, aplasta su cráneo y hunde los pulgares en sus ojos ] [ Sebastian observa la escena horrorizado ] [ El Perropaco se lame la pija]

Aviso Blade Runner para especuladores de Sanchiguarro: La luz que brilla con el doble de intensidad dura la mitad de tiempo.

jueves

Cada perro que se lama su pijo

Al Perropaco se le está yendo la olla. Yo creo que sufre demencia senil, aunque no es tan viejo como para eso. De vez en cuando se queda mirando mi tartera de Spiderman fijamente durante ¿una hora? De repente, se lanza de espaldas y empieza como a descojonarse de risa un cuarto de hora y después se acurruca junto a mi y se lame un rato la pija roja. No sé si la espera sanchiguarra le estará afectando.

miércoles

Una vida americana (Yo podría ser otra persona)

Algo me dice que estoy viviendo una vida que no es la mía. Os voy a confesar que mi único vicio es navegar en busca de imágenes de paisajes norteamericanos de North Carolina, Indiana, Maryland, Missouri, Iowa, Montana, Virginia, Vermont... y descubrir parajes de luz increíble, exotismo oceánico, gentes singulares. A veces descubro páginas de personas corrientes, algunas con sus propios perropacos, con sus esposas, sus casas... todo me recuerda a Hopper, y todo me dice: "Tú podrías ser ese señor. Esa sería tu mujer. Esa sería tu casa. Esos tus hijos" y pienso si no estaré viviendo una vida errónea y alguien está exprimiendo mi jugo en otra parte del mundo, acaso en Alabama, Arizona, Cape Cod, New Jersey, Georgia, acaso en Illinois. Hoy he descubierto a un tipo corriente de Cape Cod, un tal Philip Greenspun, un señor con una bella mujer, que hace fotos muy buenas, con su impresionante perro Álex, y que parece viajar mucho. Igual luego es un infeliz, pero no parece convivir con el Tote o el Juaco. En el descampado no hay redención posible. Pero un día me iré a pescar a Nueva Orleans camuflado bajo una nueva identidad que acaso sea más auténtica que esta mía de tragakikos, mamarracho, tarterano, sanchiguarro.

Pequeño Homenaje a Jeff Buckley


Silver eyes
I can see us shine
I said, we will feel the weight
Fall away from us in time
Searching our past for a true
You and I, you and I, you and I
All for you.

martes

Y cosas que "suben"

"Me sube como un regusto a ajo...."

-Eso va a ser el champiñón, que te se repite

"Me suben los ardores".

-Eso va a ser la menopausia, que te se acalora.

lunes

Cosas que "bajan"

Frase verídica de la Vero, hoy, 14:50: "Me ha bajado la Juani y he manchado, vamos a dar un paseo pa que me baje la comida". La Ley de la Gravedad hecha fluido.

domingo

Perropacos del mundo, uníos

He querido rendir un homenaje a mi Perropaco haciéndole una página que recopila todos los perros que se llaman Paco en el mundo, El Blog de los Perropacos, y cuando se la pongo se pone muy contento. Esas cosas son las que merecen la pena en la vida. La revalorización no significa nada frente al agitado rabo de un perropaco feliz.

viernes

Me gustan las caravanas

Yo no creo que vivir en una caravana sea tan malo. Si yo un día tuviera que vivir en una, no consideraría que soy un fracasado. Es una opción que no está mal, y no tiene que ver con el dinero, porque hay mucha gente con dinero pero que prefiere vivir en una caravana. ¿No puede alguien ser feliz viviendo en su caravana en medio del campo en lugar de vivir amargado en un piso en medio de un descampado? Al Perropaco también le gustan.

Ese monstruo que hace yogures

Confieso que vivo preso de dos temores: el primero, encontrarme a la salida del Udaco con el Gayolo. El segundo, un hongo que tiene la Vero en la cocina de sus padres dentro de un recipiente y que produce yogur. Se llama kéfir, aunque su madre dice: "ya ha hecho yogú el kiwir", y es una cosa parecida a una esponja que se alimenta de leche y la convierte en yogur. Sé que parece el guión de una película de ciencia ficción, pero no. El bicho en cuestión no para de crecer, y yo creo que es un mamón que se bebe la leche y luego la pota en forma de dan up. Es bastante horrible. Es raro que no le hayan fichado ya los de Día. El Perropaco, en cambio, siente una gran admiración por el ser, aunque no esté exenta de cierto recelo.

NOTA ADICIONAL: He pensado que si Priscila o Madog metieran un kéfir gigante en una poza de su pueblo, podría llegar el yogur a todos los ríos del mundo, a los océanos, y solucionar el problema del hambre del mundo. Miráoslo a ver, y le mango un trozo del monstruo a la madre de la Vero.

miércoles

Definitivamente No

Realmente creo que no estoy interesado en formar parte de la peña de los Ojetes Peludos. Gracias de todos modos, Tote. Ya sé que no admiten a cualquiera (¡joder!), pero es que tengo muy poco tiempo. Si molar mola, todos pedo por ahí, esos tipos son majetes, luego los encierros, esas pollas de goma que llevaís por ahí, pero es que yo tengo que cuidar del Perropaco. No, realmente no creo que él quiera apuntarse. Es muy individualista. De pequeño le leí muchos libros de Stuart Mill y de Hayek y ya no quiere vincularse a más colectivos que la P.Ä.P. Gracias de veras. Llamadme si hacéis alguna culada o algo. Me cachis, casi me estoy arrepintiendo, pero es que no puedo, de verdad. A ver si otro año.

Himno de Sanchiguarro

(La música está en mi mente, pero no la puedo transmitir, espero poner pronto un archivo de sonido con la grabación)

Tengo un piso en Sanchiguarro
Aunque está en un descampado
¡Guarro! (Coros con voz de Celia Cruz cuando decía Asssúcar)
Ya se ha revalorizado
¡Guarro!

Tengo un piso en Sanchiguarro
¡Guarro!
Ya me lo han alicatado
Tengo un piso en Sanchiguarro
Me se ha revalorizado
¡Guarro!

Tengo un perro Perropaco
cierto que es algo berraco
Pero es mi perro Perropaco
Y tiene un piso en Sanchiguarro
¡Guarro!

De esa casa no lo saco
Pobrecito Perropaco
Si La Vero no lo admite
Que se rasque quien se irrite

Tengo un piso en Sanchiguarro
¡Guarro!
Me se ha revalorizado
Tengo un Hipercor al lado
Áunque yo prefiero Udaco
¡Paco!

(Se oyen voces paletas que dicen: ¡Nos vamos al Carrefur!/ ¡Coge más bolsas, Pepo!/Me voy a darme un baño de color/ se nos casa la Paqui/ me costó veinte, y ya vale cuarenta..., etcétera)

martes

Más ganarías de fontanero

Según La Vero, yo debería olvidarme de trabajos de "cuello blanco" para pasar a desempeñar puestos del sector del bocadillo de caballa, tales como fontanero, fresador, albañil o taxista. Según ella, y no le falta razón, ganaría más que ahora. Cierto, pero haciendo de comercial vivo la ilusión de que mis años de carrera me sirven para algo, aunque sea mentira. Pero cuando voy en el Metro, si no se fijan en mi mini-nudo, parezco un empresario, si es que los empresarios van en Metro y llevan tartera de MA o de Spiderman. Y ahora su padre quiere que haga turnos de taxista con él. Joder. Y sufro presiones: "pos si no quieres hacerlo dímelo, que hay un morito que me hace el doble de horas por la mitad de precio". Yo voto por el morito, aunque si es posible que le pongan las mismas condiciones que a mi, por Dios.

lunes

Un toque mágico

"Lo que tú me digas me entra por un oído y me sale por el coño". Eso es poesía, sí señor. Eso es delicadeza. Eso es amor. Pero que sepas, Vero de los cojones, que I'm still living in the dream we had, for me it's not over..., que diría Neil Young. Mi amor podrá a tu brutalidad especuladora. Mi sensibilidad vencerá a tu ordinariez arrabalera. Mi Perropaco se sentará con nosotros en las largas tardes de invierno en nuestro piso de Sanchiguarro. You hear the sound, you wait around and get the word. You see the picture changing everything you've heard. Destroying you with this must be the one you love. Must be the one whose magic touch can change your mind. Don't let another day go by without the magic touch.

domingo

¿Quién era San Chinarro?

Hay un grupo de música que se llama El Sr. Chinarro, inspirado en ese calvo a quien los payasos de la tele jodían sistemáticamente. También había un indio cheyenne que se llamaba así.

Pero la gran pregunta es, ¿Quién era San Chinarro? No es fácil averiguarlo, pero yo lo he conseguido. Se trata de un mártir del siglo II DC que vivió en la estepa que hoy ocupa Madrid. Su historia es bastante curiosa. Resulta que el tal Chinarro era un esclavo que trabajaba poniendo chinas en las calzadas próximas a las villas romanas que hubo en la Casa de Campo, Villaverde y Carabanchel, calzadas secundarias comprendidas entre la Vía de la Plata, la Vía Hercúlea y la Vía del Norte. Su nombre real se desconoce, porque el Santoral adoptó el de Chinarro. El tal sujeto murió empalado en una llanura por haberse atrevido a desafiar a Roma. Resulta que este hombre trabajaba de sol a sol poniendo sus chinitas, durmiendo a la intemperie menos de 5 horas, y con tan solo una breve interrupción para malcomer un guiso infame a base hortalizas y vísceras de animales, es decir, algo parecido a lo que te dan en un chino pero sin fiebre amarilla. Un día decidió reunirse con varios compis, aprovechando el almuerzo, para exigir una choza para cada familia. Chinarro se dirigió al centurión de turno, que era un capullo de mucho cuidado, y le planteó su demanda. La somanta de latigazos que le cayó aún resuena en el eco pétreo de Sanchiguarro, pero él no se resignó. Decidió montárselo por su cuenta con otros tres cutres como él. Dedicaron durante dos meses sus horas de sueño a partir las chinitas por la mitad, y ponían después sólo la mitad de forma que pareciera entera. Fueron sustrayendo las mitades y ocultándalas en un páramo vecino. Cuando reunieron suficientes, se fabricaron unas casas furtivas y secretas que son el precedente de los edificios modernos, porque eran en altura y aprovechaban la ladera de la montaña como cimientos. Allí se cobijaron muchos cristianos prófugos que al anochecer salían a recolectar alimentos para sus crías, utilizando bolsas de lino que fabricaban las mujeres durante el día. El propio Chinarro terminó huyendo allí y viviendo en el piso más alto, donde llevaba una vida de eremita en el ático improvisado de aquellas construcciones, de las que hay testimonios en grabados y narraciones históricas. Los romanos eran muy supersticiosos, y una de sus creencias era que si una prenda recibía un palomino, debía ser desechada inmediatamente o contaminaría el espíritu. Por esa razón, eran numerosas las prendas tiradas en un vertedero próximo. Chinarro, que llevaba meses fugado y meditando una salida para aquel matrix romano, tuvo los huevos de cogerlas todas, recortar cuidadosamente todos aquellos palominos y coserlos juntos formando una túnica, con la que un día se presentó ante un alto jerarca romano y le gritó, para regocijo de los esclavos presentes, algo así como: "La pureza o la impureza no está en lo externo de las gentes, sino en su alma inmortal. Me cago en los putos dioses romanos y en tu puta madre, cabrón". Aquello no gustó a Roma. Se produjo una rebelión que fue pronto acallada y el tal Chinarro fue ordenado empalar en medio de aquel páramo en donde muchos sitúan a Sanchiguarro. La colonia que montó sobrevivió casi un siglo, hasta las invasiones morunas, que también produjeron no pocos pinchos morunos como el que le practicaron al Chinarro. Estas viviendas se volvieron muy cotizadas, pero sus propietarios, convertidos ya en libertos, comerciaban de forma usurera con ellas. Por su lucha contra el politeísmo y su defensa de los débiles, fue canonizado y hoy es santo, héroe y paradigma de la lucha contra la esclavitud, y patrón ideal de cuantos esperamos que nos entreguen nuestro piso. Quería que supierais un poco más sobre esta realidad, y espero que os haya interesado.

Se puede caer más bajo, pero no se puede decir más claro