lunes

Mi madre me ha guardado la ropa de invierno y me ha sacado la de verano

Todos los años, mi madre se despierta como si estuviera poseída de un mandato inapelable y se pone a guardar toda la ropa de invierno, incluida mi rebeca de punto marrón. El problema es que entre mi ropa de invierno y mi ropa de verano, no hay un término medio. Por eso, como hace cada noche, mi madre me ha dejado colocadas unos pantalones bermudas donde ayer había un pantalón de grueso tergal, y una camiseta con publicidad de Shell donde ayer había un jersey granate con cenefas negras. Mi lunch-box de Hulk también sufre variaciones, y en vez de flan contiene una fruta. Eso es el cambio de estaciones para mi madre, sólo dos de ellas, y yo vivo encerrado entre ambas esperando la entrega del ansiado piso mientras me hago viejo, y soy cada vez más tonto.

miércoles

Prensa Rosa Sanchiguarra

Rumor 1: La Paqui y el Juaco han reñido. Al parecer, él le mira el culo y las tetas a todas las tías que pasan y ella le ha dado un aviso muy serio, pero él no logra controlarlo.

Rumor 2: Doña Silvia (la contable) y Horacio (el Petapisos), líados.

Rumor 3: La Luci (la de Antena 3), con problemas embarazosos. Hay quien señala al Tote.

Rumor 4: El Peporraco y el Chufi, confusos con su identidad sexual. Vamos, que uno le arrima al otro la cebolleta y el otro le encaloma todo el cogollo al uno.

Rumor 5: D. Andrés, el hijoputa de la inmobiliaria a quien el Perropaco le folló una pierna, le tira los tejos a la Vero delante de mis narices. La muy guarra le sigue el rollo.

Rumor 6: El actor de la perilla que vivía en Sanchiguarro, resulta que se ha quedado pallá con la farlopa, dicen.

Seguiremos informando.


A la Leti le entregan el piso pero a mí no

Yo confiaba en que, con motivo de la Boda, las autoridades tuvieran un gesto y entregaran masivamente los pisos a quienes llevamos esperando, para así poder sincronizar nuestras arremetidas plebeyas con las principescas, pero no. Yo sigo con mi dolor de huevos, la Vero con su arroz abanda pasándose en el caldero, y el Perropaco empezando a chochear. Mientras tanto, la constructora anda liada con no sé que movidas burocráticas que me tienen desesperado. He pensado en escribir a la Zarzuela para que me presten un ala del palacio para engañar el hambre hasta que me den el piso. Al final va a explotar la burbuja inmobiliaria, pero porque la voy a pinchar yo con mi pinchito reventón.

martes

El murciélago alemán y su compatriota el comprador de criadillas

Hoy he leído en el periódico que han cogido en un colegio de Fuenlabrada a un murciélago procedente de Alemania, según se sabe por la anilla que llevaba. Estaban todos muy contentos, ¡porque lo han devuelto a Alemania! El pobre bicho, después de recorrer 1.500 kilómetros, le devuelven a Bonn. Teniendo en cuenta que estos animales tienen una vida muy corta, es como si una persona destina 40 años de su vida a hacer un viaje a pie hasta Groenlandia para alejarse de Sanchiguarro, y una vez allí le cogen unos ecologistas tontos y lo devuelven con su mujer paleta a que le lleve al Carrefour. La verdad es que el murciélago no ha demostrado tener muy buen gusto, porque hacer ese viaje tan grande para acabar en Fuenla, tiene cojones. Esta es una historia. La otra, es que una vez estaba en un supermercado en Torrevieja, donde todo está muy caro y a la Vero se la llevan los demonios. Yo iba fumando y de pronto un alemán altivo y jilipollas me dice que apague el cigarro. Yo, ni puto caso. Va el tío sin inmutarse y vuelve con un encargado y me señala como un chivatín, obligándome a apagarlo. A partir de ese momento, me dediqué a vengarme. El tipo llevaba mogollón de cosas, y yo le ayudé a hacer la compra depositando en su carro cuando se descuidaba o compraba el pescado todo tipo de productos increíbles: criadillas, yogures desnatados, cabezas de cordero cortadas por la mitad, muchos botes de mostaza, varias tarrinas de comida para gatos y una para perros, muchos botes de alubias, muchas cajas de azafrán, bombillas, cordones para los zapatos y cajas de preservativos estriados. Lo mejor fue que el tío pagó religiosamente todas sus compras sin inmutarse, acaso porque pensaría que todo eso lo puso su mujer en el carro, acaso por la soberbia de no reconocer que estaba comprando una especie de vertedero. Muchas noches las he pasado rememorando el momento e imaginando qué haría aquel tipo con todo aquello. En lugar de devolver a Alemania al pobre murciélago, deberían haber devuelto a su compatriota tonto.

sábado

Lo mejor de la Boda (según la Vero)

Lo mejor de la boda, según la Vero, ha sido la grotesca forma de leer el Evangelio, entonando como si estuviera en su emisora provinciana, de la abuela de la Ficticia. He sentido vergüenza ajena. La vieja esa se ha cargado la boda ella solita con ese detalle que ahora no faltará papanatas que elogien, cuando a cualquier persona normal le daría risa si no diera tanta pena y tanta vergüenza. ¡Señora, que ya no está interpretando "Coser y Cantar"! Otra vez el mundo ominoso de la radio se ha cernido sobre nuestras vidas, y un ser microfónico ha vomitado su cursilería y su intimismo de alcachofa como una Yemmmmmma Nierga más. Debo decir que he puesto rápidamente la Ser y he escuchado a la yema de huevo podrido decir que le había emocionado la lectura de la vieja quien, por cierto, trabajó muchos años en RNE, y creo recordar que en aquella época había un régimen no muy democrático. Pero a la yema de huevo eso no le importa, porque ella es un animalito radiofónico. Así son las cosas. Hasta el Perropaco ha dado un respingo cuando ha escuchado sobreactuar a la vieja babosa esa. A los dos nos gusta mucho la Letizia, pero su abuela no, ¡caquita! Por otra parte, nos ha parecido ver un Gremlins en la boda, ¡ah, no, si es la madre! La Vero parecía como hipotizada viendo la Boda: no había detalle que se le escapara. Según ella, iba tomando nota para nuestra futura Boda. Las sanchiguarras españolas hoy lo han pasado pegadas a la televisión. ¿Alguien lo negará? (Foto: Cadena Ser)

viernes

Un día loco

Hoy me levanté cuando aún no habían puesto las calles, como todos los putos días. Me afeité (mal, con zonas peludas), me duché (American Beauty) y me vestí de looser. Cuando iba hacia mi trabajo me pregunté para qué iba, ¿para pagar un nicho en Sanchiguarro? Cambié de rumbo, me fui a Sanchiguarro. Decidí romper, aunque sólo fuera por un día. Quemar las suelas de mis botas en busca de un horizonte perdido cual miembro errante de la Generación Beat, esa cofradía de perdedores, pero sin ser maricón. Antes paré en una gasolinera, llamé al curro diciendo que estaba malito y me compré tres benjamines de cava: una jilipollez, porque me costaron un huevo y mejor hubiera sido pillar una litrona de champán. Allí deambulé como un borracho o un jubilado. Decidí caminar hacia el norte, por los aledaños de la N-1. Pasé por sitios extraños, vi gentes extrañas, sentí cosas extrañas. Junto a la carretera, una cinta de cassette de ÑU (algunos consideran su disco "Cuentos de ayer y de hoy" de 1978 el mejor que ha hecho nunca ningún español) amarillenta por el sol, y con su cinta estropeada y enrrollada alrededor, un muñeco de kínder sorpresa, una botella de agua mineral llena de un líquido amarillo, una agenda de una tal Andrea con anotaciones borrosas, un cromo corroído de la serie "V", un bolígrafo de propaganda de color burdeos y con un anuncio de canalones para los tejados, unas gafas sin patillas ni cristales propiedad de de Knight Rider por lo menos y otros extraños enseres cuyo significado me esforzaba en descifrar mientras el sol hacía de las suyas en mi despejado cráneo. Ha caído un benjamín. He visto gentes viviendo en caravanas. He conocido extrañas tiendas de impensables esculturas en piedra artificial para jardines inimaginables, dueños de viveros con chalecos de cuero, ojos esquivos, poblados mostachos y melenas canosas, como si sus tenderetes de plantas colindaran con plantaciones de coca o sótanos repletos de mozuelas secuestradas y acaso mutiladas. Ha caído un segundo benjamín. He visto urbanizaciones que se hacen llamar ciudades, cuyos logotipos evocan los años de las discotecas setenteras, corroídos por el tiempo, y cuyos habitantes se esfuerzan por mantener en pie sus caserones decadentes mientras los clubs privados que antaño fundaron se devalúan y arruinan sin que los niños utilicen las canchas fantasmales o los bares con barras de cuero rematadas por botones también de cuero pertenecientes a otras épocas, acaso más felices, acaso más rancios. Ha caído el tercer benjamín. He visto cementerios de coches estrellados y he imaginado las muertes de sus dueños, cuyos espíritus me susurraban blasfemias indecibles. Luego empezó a llover para que la Leti no pueda lucir el palmito como deseara, y he retornado a Sanchiguarro, para recoger mi coche. En el asiento de atrás, todos mis objetos, queriéndome decir algo.



miércoles

La radio, esa anomalía

A las sanchiguarras les encanta escuchar la radio casi más que ver la televisión, aunque no tanto como hablar con sus amigas de si hacen o no de vientre, si les quitan o no el quiste, o si el niño tiene pelusa o deja de tenerlo. Realmente, los Medios de Comunicación son para ellas algo distinto. "¿La Prensa? ¡Quita, quita!, si son todo mentiras". Ellas no están en contra de que existan periódicos, siempre que se dispensen en la pescadería como envoltorios. Además, hay un factor que los hace radicalmente incompatibles con su mentalidad: ¿Pagar un euro por algo que lo lees y lo tiras? ¡Quita, quita! La televisión ya sabemos lo que es para ellas: fuera de los sucesos y de la Terelu o toda esa bazofia de gente que exhibe su miseria moral al gran público, no tiene mayor interés. Nunca acabará la telebasura mientras las televidentes más fieles sean ellas, porque ellas consumen eso con avidez. Pero lo peor es la radio: uno pone la radio por la mañana o por la tarde y es como meter la cabeza en una alcantarilla. En resumen, todo se resume en un puñado de locutoras que se hacen llamar "yemmmmma" en vez de Gema, y alegres homosexuales que despellejan a la Leti o, peor aún, la adulan sin mesura alguna. La música es como para arrancarse los oídos internos y lanzarlos a un cable de alta tensión como hacen los soldados cuando se licencian. Los anuncios siempre son con acento andaluz y la palabra ahorro está omnipresente. Yol jamás he entendido a la gente que escucha la radio, y siempre he desconfiado de ella. Si me encargaran depurar la oferta mediática os juro que no salvaba ni el 20%. Y creo que lo mismo me pasaría con las personas. Perropaco asiente.

martes

Algunas colaboraciones

Lalo me envía este Perropaco de bolsillo y también este enlace con un homenaje a los perropaquillos

"Yo mismo" me envía este increíble enlace


"Pkito" me envía este enlace, donde sale el Perropaco Panda

Finalmente, desde la Aldea Mariquita me llega este cartel de una versión clandestina que se hizo de "Los Pájaros", pero que fue retirada por la alarma social que podía crear. Gracias a todos.








sábado

En el espás

He convencido a la Vero a ir un fin de semana a un balneario, a pesar del precio. Para convencerla, empleé un argumento infalible: "Vas a ver qué envidia la Lucy cuando le digas que has estado en un spá". En efecto, hemos venido a Marina D´Or, Ciudad de Vacaciones", porque teníamos unos cupones de dosxuno, un homenaje al mal gusto que a la Vero le resulta un modelo de glamour. Nada más llegar, la Vero ha dicho: "Pepo, agarra la cámara que vamos al espás". Así lo hice, pero al llegar, no estaba incluido. Tuvimos que pagar unos cuantos euros más, que a la Vero le dolieron como si le sacaran la médula espinal. Pero allí estábamos, la Vero, yo... ¡y sus melones flotantes! Ella ha dicho: "Qué gusto, Pepo, sácame una foto". Yo luego le he dicho: lo que más le jodería a la Lucy es vernos comernos una mariscada, lástima que cuesten 60 euros. "¡Como estos!", y se los sacó del monedero gigante. Está desconocida. Nos pusimos hasta las trancas de ácido úrico, y luego otra vez al espás, ya que lo habíamos pagado. Me he dado cuenta de cómo les gusta a los paletos decir ¡como estas! cuando les dicen un precio elevado, para demostrar solvencia de hombre de campo con latifundios. La cultura de los espás mola, y aunque creo que es nórdica, es en EE.UU. donde todo el mundo tiene uno en el jardín. Ellos los llaman "hot tub", podéis buscarlo en las fotos de google o ver al película "A propósito de Schmidt". Cuando estábamos en el espás, como dice la Vero, ha llegado otra pareja paleta. A la Vero se le ha torcido el gesto y no ha dejado de mirarles como si les fuera a asesinar. Se han ido. Pero luego me ha parecido que él era el mismo que se sentó en mi mesa para aguarme la comida el otro día. Sólo falta que se siente en el vidé a mirarme mientras yo estoy en el Wc. Por cierto, en el apartahotel los suelos son de tarima, pero la Vero no me obliga a andar por ellos con unos paños, como en Madrid. ¿Por qué? Por que lo paga. Ya veréis qué envidia le va a dar a la Lucy cuando vea las fotos.

viernes

Lo peor que le puede ocurrir a un hombre honrado

Lo peor que le puede ocurrir a un hombre corriente como yo es sentarse a comer sólo en una mesa, fingiendo no sentirse solo, aparentando no parecer un triste, manteniendo la compostura, y que de pronto se venga a sentar un desconocido porque no hay sitio en otra mesa. "¿Está ocupado?" y claro, tú tienes la boca llena y no puedes más que farfullar algo que no evita tan desagradable compañía. A partir de ahí, la incómoda situación se hace insoportable, las miradas furtivas de espacio íntimo violado se suceden, y la úlcera se empeora. Creo que la vida de un hombre honrado que vive de su trabajo no puede volverse más lamentable. ¿De dónde salen esas personas? ¿De dónde sale alguien capaz de sentarse en la mesa de otro? Por otra parte, ¿de dónde sale gente como yo?

martes

Perropaco mejora gracias a la receta de Braulio

El amigo Braulio me recomendó que le diera peta-zetas al Perropaco, y yo al principio pensé que era un zumbado más de los que frecuentamos este sitio, pero aún así me decidí y le puse siete sobres de peta-zetas en su plato. Al principio, cuando lo probó, empezó a dar saltos al compás de las explosiones del producto, hasta que pareció entrar en una especie de trance. Para mi sorpresa, y siguiendo las aficiones del propio Braulio, se aplicó peta-zetas en su órgano fálico, que empezó a registrar intensas explosiones, para regocijo del animalito. Al cabo de una hora, el Perropaco estaba ebrio de peta-zetas y se durmió, despertándose totalmente sano cinco horas después. Gracias Braulio, y gracias de parte del Paco.

lunes

Los vales

Para comprender la mente de una sanchiguarra española, es necesario el concepto "vale". Si hay algo sagrado para una paleta es un vale que entre en un detergente, por ejemplo. Esos son los preferidos. Pueden guardar celosamente un vale, como con rabia, durante meses, e ir finalmente al Mercadona con él y entregarlo en la caja con cara de chula. Este acto siempre conlleva un triunfo de la paleta contra la cajera, que siempre analiza el vale en busca de alguna pega que le exima de la humillación de aplicar el correspondiente descuento. Las sanchiguarras son especialmente perversas en lo tocante a los vales, y por eso practican una variante muy rebuscada: el revalismo, consistente en llevar a un establecimiento un vale conseguido en otro. Eso es una quiebra de la autoestima de las cajeras. Van al Udaco, les entra un vale en el Nescafé, y lo llevan al Carrefú, tras seleccionar cuidodosamanente a su víctima. Se han conocido casos de revalismo que han terminado en suicidio, como una cajera de Móstoles que tuvo que aplicar un descuento en unos yogures yoplait mediante un vale obtenido en Fuenla con la compra de unas maquinillas compradas en el Día y que a su vez se beneficiaron de un descuento gracias a que el comprador había juntado 100 tapones de lejía importada de Turquía. La chica se reventó la tapa de los sesos a golpe de un fuet catalán rebajado.

Pierde posiciones la opción de la caravana

¿Debería dejar a la Vero?: ¿Debería dejar a la Vero y empezar una nueva vida, aunque perdiera lo que he puesto pal piso de Sanchiguaro? (No olvidar el factor tetas)

*Sí, déjala y vete con una amiga suya tetuda

40% (antes 33%)

*No la dejes, pero pasa de ella y búscate otra que no te domine

10% (antes 13%)

*No la dejes, es tarde para mirar atrás

5% (antes 6%)

*No, debes casarte y tener cuantos más cebollinos mejor

15% (antes 6%)

*Hazla desaparecer o vete a vivir a una caravana con Perropaco

30% (antes 42%)

domingo

Se registra actividad cerebral en la web del Tote

No me atrevo a afirmarlo, pero yo diría que el Tote anda atareado con una actividad investigadora lingüística consistente en recopilar palabras que contengan una palabra muy fea que no quiero poner aquí. Suerte y ánimo, Tote, la cultura no avanzaría sin personas inquietas y comprometidas con el conocimiento como tú.
(Abajo del todo tenéis el enlace)

(También he puesto una encuesta)

viernes

Mi espantoso payaso

Hoy os quiero mostrar otro aspecto penoso de mi vida: se trata del espantoso payaso que me regaló mi futura suegra y que aguarda, con visado veroniano, a instalarse en el piso de Sanchiguarro una vez entregado. Es curioso que algunos visitantes procedentes de los múltiples foros que voy petando por la red, carentes de sentido del humor y de la inteligencia mínima, me dicen que mi vida es patética. ¡Pues vaya descubrimiento! ¿Acaso no quedó claro eso hace mucho tiempo? Lo patético es no darse cuenta de la condición de uno. Pero hombre, mirad la cara de ese payaso y ya está todo dicho. El Perropaco mismo lloró el día en que entró en casa semejante atropello al buen gusto. Pero ahora, pese a todo, ya es uno de los nuestros. ¿Qué podemos reprocharnos? Quienes nunca serán de los nuestros serán esos marmitakos humanos tan satisfechos de su piso, su coche tipo tanqueta, sus peponas ignotas, sus vidas ramplonas. Prefiero mil veces al Perropaco bombeando un cojín con los ojos en blanco que a un atolondrado propietario acomodado a su ignorancia, incapaz de leer un libro, viviendo su vida de supermercado, con su cerdita pedorra siempre al lado, controlando todo, criticando todo, presumiendo y ahorrando en su pisito de Sanchiguarro.

El Perropaco tiene fiebre

Está malito desde hacia varios días, pero normalmente no le hago caso, porque lo único que quiere es que le meta el termóemtro por el culo, pero al final le he llevado al veterinario y dice que está mayor. Pobre hombre, y luego nos quejamos algunos de que no nos dan los pisos, pero es que para él cada año son como cuatro. Eso no lo tienen en cuenta ni los políticos, ni los constructores, ni siquiera las sanchiguarras.

Horror

Doña Silvia es la contable de mi empresa, una señora muy excéntrica de unos 65 años de edad que está como una regadera. La tipa va vestida como si tuviera 18 años... en 1930 aproximadamente, muy bronceada y siempre oliendo a vieja zorra perfumada. Su aspecto es ruinoso, no hace falta que lo especifique. El caso es que hoy estaba sentado junto a ella y estaba absolutamente abstraído pensando mis cosas (fundamentalmente en las tetas de la Luci), y resulta que mi mirada se había quedado fija en el canalillo rugoso de Doña Silvia. Cuando me he dado cuenta, llevaba 5 minutos siendo observado por varios compañeros y era innegable donde estaban mis ojos, ¿de qué serviría explicar dónde estaba mi cerebro? Nadie ha dicho nada. Pero hoy todos en mi empresa piensan que le miro las tetas a las viejas, tócate los cojones.

jueves

De aquí al estrellato

Ayer la Vero, que siempre está hablando de su amiga Lucía, que es "mu importante" en una famosa cadena de televisión con sede en Sanse, me dijo que como era tan importante, nos había conseguido un pase "vis" para colarnos hasta en el W.C. de un famoso afamado y afeminado famosete. Yo, la verdad, pues dije que vale (tampoco se me dio opción). Cuando bajé, la Vero, que iba vestida como si fuera a la comunión de un ahijado, que no sé qué es lo que es eso, pues me hizo subir a cambiarme: "Anda, anda, sube y vístete en condiciones, subnormal que eres". Vale, me puse mi traje ñapas y mi corbata con mininudo con brillo, y me repeiné. Al bajar, ella abrió su súper-bolso, extrajo un tinderstick, y me lo metió, así, en plena calle, en un oído y en otro, mientras profería descalificaciones hacia mi higiene personal. Llegamos allí y ella iba andando muy resulta, y decía: "Vas a ver, estos nos reciben con alfombras rojas porque la Luci aquí es mucha Luci". Bueno, no nos recibieron mal. Nos colamos de una manada de terminales procedentes del pueblo de Bono, que estaban allí acumulados a la espera de ser introducidos en algún plató a hacer bulto. La Vero se hizo la chula con una señora de unos 50 años con un increíble traje rojo, que nos increpó, y la Vero le dijo: "Señora, que yo no voy donde usté, entérese". Vino la Luci, que, por cierto, está como un queso, aunque es bastante tosca, y nos condujo por interminables pasillos por los que circulaban enanos, travestidos, putones, maricones, cocainómanos y famosetes de tres al cuarto. Desembocamos en un plató, ¡donde estaba la señora de rojo!, y nos sentaron al lado. La Luci dijo: "Quedaros aquí y luego os cuelo!" Vale. Allí nos pasamos, y no exagero, tres horas, con sus 1.000 minutos cada una. Nos ordenaban aplaudir, abuchear, callar, como a ovejas. Yo me sentía muy vejado, y de no ser porque ya no me respeto, no hubiera aguantado el tirón. La Luci, que no era la Consejera Delegada de la cadena, ponía vasos a los invitados, y al pasar junto a nosotros nos guiñaba un ojo. Qué tetas tenía. Al final, nos evacuaron como si estuviéramos en Treblinka, sin respeto alguno, y la Luci nos condujo a un cubículo donde estaba, en efecto, el afamado famosete. ¡Ah, no! ¡Era su traje! Bueno, ¿Qué más da su traje o él? Pues es verdad. Nos volvimos a casa, aunque la Vero dijo: "A la Luci la he puesto la cruz. Esta a la Boda no viene!" Lástima, con esas tetas.

martes

¿Creíais que exageraba?

Pues no. Mi vida no necesita deformaciones adicionales, ya es suficientemente monstruosa.

domingo

Llavero Peusek

La Vero le compró al Tote unos polvos Peusek para evitar el hedor de sus pies, cosa que todos le agradecimos. El problema es que le entró con los polvos un llavero ¡con forma de pie! que me ha adjudicado. Ahora voy por ahí con un llavero que es como llevar un cartel que diga: "Hola, me cantan los pies". Sé que muchos pensaréis que la gente no se fija, pero sí que lo hace. Yo cada vez vendo menos, y esto, desde luego, no ayuda. No sé si perjudica, pero ayudar, no ayuda.

sábado

Campaña indecente contra un pobre vigilante

Esta página es un espacio para la solidaridad, y en esta ocasión nos vemos obligados a denunciar la campaña de acoso que han emprendido unos vecinos idiotas y mezquinos de Montecarmelo contra un pobre hombre que, según su opinión, no vigila correctamente. El caso es que estos tipos se creen que su casa es el centro del mundo, y la mismísima OTAN no basta para proteger sus propiedades compradas en el Carrefour. Son de esos que sólo piensan en su casita, y van todo el rato, incluso por la noche, a ver las obras o la casa y vigilan al vigilante por si no vigila bien. Detrás de la campaña hay una tromba de novias regordetas y mezquinas, que alientan mensajes como este que os pego y que es real:

"Hola,
ayer fui a enseñarle el piso a un amigo a eso de las 11 y estaba el famoso vigilante del que ya se ha hablado en el foro. Como ya era de noche pensé que el vigilante se dignaría a mirar quién entraba o a preguntar dónde íbamos. Ni se giró el tío, me quedé alucinado. Como ví que no hacía nada, comencé a abrir y cerrar fuerte la puerta de entrada al portal, aver si así se asomaba; bueno, pues ni por esas.
Cuando terminamos, salimos a eso de las 11.30, cuando íbamos a salir por el portal encendión la luz de la garita, y pensé, menos mal, al menos mira a ver quién sale. Pues no, tampoco. Además le dije adiós bien fuerte para que me oyera y nos quedamos 15 segundos mirándole a ver si hacía algo. Bueno, pues nada de nada. Podía haber salido con una nevera y un sofá y el tío ni se habría enterado.
Por favor, que lo cambién yá, estamos pagando como vigilante a un mueble, y para muebles, ya tenemos bastante con los nuestros. Es indignante que una persona así no tenga ni la más mínima decencia en molestarse, ya no digo de preguntar, pero sí de, al menos, mirar. Esperemos que no haya robos, porque de haberlos, ya sabeis quién será el responsable. Saludos"


Os animo y pido a todos, sobre todo a los miembros de la P.Ä.P., que entréis en este foro y pongáis las cosas en su sitio:

FORO DE IDIOTAS

(Es el foro de Montecamelo, otro Sanchiguarro)

Un mensaje en un foro de Vivienda que me parece memorable

(Corto y pego, y no soy el autor) SOY UN MEMBRILLITO

Hola amiguitos, soy un membrillito, y mi principal cometido en la vida es comprar un pisito o guarida membrillil , que muchas veces ni me gusta ni nada, pero da igual, yo lo que de verdad anhelo es esperar un poquito y traspasarselo a otra especie de membrillo por muchos mas membrilloeuros que lo que yo pagué.

Esa especie es conocida como membrillus depredator, tampoco le gusta mucho el piso, pero lo va a comprar porque si, porque aunque sabe que yo se lo vendo mucho mas caro él en pokito tiempo encontrará al membrillus inexistentus, y esta zona va para arriba siempre.
Bueno en definitiva solo entro a revindicar que por favor no extingan al membrillus depredator ni al membrillus inexistentus, se lo pido encarecidamente a todos los miembros de este foro, sin ellos los membrillitos estamos perdidos, es que no lo comprenden? por cada membrillo estandar necesitamos otro de las otras dos especies, sin ellos no podemos jugar a nuestro juego favorito, piensenlo, piensen en este humilde membrillito que no encuentra a nadie que quiera jugar con él. :-(

Se puede caer más bajo, pero no se puede decir más claro