
Quiero advertir a los ciudadanos que me quieran escuchar de un peligro muy grande que nos acecha: hay muchas chicas normales que en el fondo esconden una Doña Paca Española (DPE). Una Doña Paca es capaz de vivir oculta durante años bajo la piel de una chica joven casadera y al poco de contraer matrimonio ¡ZAS! sale la Doña Paca. Una DPE es básicamente como cualquier madre: mandona, pesada, con el pelo redondo, tacañona, algo ajamonada, práctica, cotilla. Uno se casa con una chica de Parla aparentemente normal y al año se ha transformado en una DPE que se corta el pelo como si fuera Eva Nasarre antes de volverse satánica y sale a pasear contigo por Las Tablas con un chándal y te empieza hablar de gases. Las DPE son un peligro como lo era Diana la de "V". La piba estaba buena, con mala leche reconcentrada, pero de pronto se quitaba la piel y salía una Vicepresidenta de cojones. Las DPE aparentan ser normales hasta que salen de su capullo..., bueno, el capullo eres tú a partir de ese momento. Serán capaces de decirte:
"Sebas, hoy no, que tengo toa la tripa hinchá de la comilona". Ojo con las DPE latentes. Se las puede detectar porque van a la "pelu", sus hijos se tiran "punes" y compran revistas baratas de decoración. ¡Vamos a ver! La decoración es algo distinguido: ¡no se pillen las revistas baratas, sin glamour, donde el diseño cede su espacio al ahorro de espacio y otras cosas prácticas! Estas DPE apuntarán a su hijo pedorro a una escuela infantil y cuando la presidenta de la APA con el pelo corto les diga que Bush es muy malo porque eso es un barracón, y que hay que protestar, ahí estará la tía con su peto vaquero y su cuerpoescombro diciendo sus quejas de paleta revenida y relista. Cuidado.